Me llaman proponiéndome un viaje imposible de rechazar: irnos a Los Angeles unos 15 días. Casi sin pensármelo digo que si, y cuatro días después aquí estoy, haciendo las maletas para irme a la ciudad del cine.
El plan que nos proponen es: llegar e ir a San Francisco a celebrar acción de gracias y pasar allí un fin de semana. Cruzar el Golden Gate, pasear por esas calles en cuesta en las que tantas persecuciones se han filmado, los tranvías, el pavo...


Ir a Las Vegas unos tres días y visitar el Gran Cañón.

Volver a Los Angeles y pasar nuestros últimos días paseando por Hollywood y Santa Monica. El paseo de la fama, el Kodak Theater, tiendas, playas con surfistas y chicas patinando en patines...como estar en una película vamos.
y es que como dice una amiga: "bizitza behin", que viene a ser, carpe diem